4/1/08

Lasaña de salmón y langostinos

Ingredientes (para 4-6 personas)

Relleno
600 g de salmón fresco (o congelado)
300 g de langostinos
4 ó 5 dientes de ajo
Perejil (1 puñado)
1 vaso de vino blanco
1 vaso de agua
Sal
Pimienta
5 ó 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Salsa Bechamel
3 cucharadas soperas de harina
3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
250 ml de caldo de pescado
250 a 600 ml de leche
Nuez moscada
Sal

Montaje

9 láminas de lasaña
200 g de queso

Elaboración:


Montar una lasaña resulta trabajoso porque es el resultado de cocinar varios preparados previos. Pero huelga decir que el resultado es siempre fantástico. En este caso vamos a cocinar una lasaña especial, pero en otro momento subiré la receta de la lasaña tradicional.

Vamos a comenzar por cortar el salmón. Lo haremos en dados, eliminando la piel y las espinas. Salpimentamos y reservamos. Pelamos también los langostinos y los dejamos a un lado.

Con los cascos de los langostinos y las espinas y piel de salmón hacemos un caldo de pescado. Para ello, lo ponemos a hervir con media cebolla y una ramita de perejil. Con media hora de cocción será suficiente. Lo colamos y apartamos 250 ml.

Nos encargaremos también de poner a remojo las láminas de lasaña si son precocidas o de cocerlas si son normales, para luego escurrirlas. Todo ello siguiendo las instrucciones del fabricante.
En un wok o una sartén grande salteamos los langostinos con el aceite menos de un minuto; los retiramos con la espumadera y reservamos. En ese mismo aceite doramos ligeramente los ajos y el perejil picados. Inmediatamente incorporamos el salmón salteándolo unos minutos. Cuando veamos que está hecho por todos los lados, añadimos el agua y el vino blanco, dejando que la salsa vaya reduciendo y el alcohol vaya evaporándose. Cuando la salsa no esté ácida –esto será cuando el alcohol se haya evaporado-, retiramos del fuego y tapamos. Probamos de sal por si acaso.

En este momento será cuando haremos la bechamel. En una cacerola ponemos el aceite. Cuando esté caliente, incorporamos la harina y la rehogamos unos instantes para matarle el sabor. A continuación vamos incorporando poco a poco el caldo de pescado, todo ello sin dejar de remover con las varillas. No podemos añadir más líquido hasta que el anterior no esté ligado, de lo contrario se formarían grumos. Una vez que hayamos añadido todo el caldo, incorporamos la leche, hasta obtener la textura que más nos agrade. Una vez obtenida, condimentamos con nuez moscada y ponemos la sal. Añadimos la mitad de la bechamel o algo menos al salmón, e incorporamos también los langostinos; lo removemos todo.

Ya es el momento de montar la lasaña: en una rustidera, en una fuente de pyrex o en un recipiente desechable de aluminio podremos hacerlo. El tamaño idóneo será el que nos permita poner tres láminas por capa. En primer lugar cubrimos el fondo del recipiente con bechamel, ponemos una capa de pasta, y otra de salmón, repitiendo de nuevo con la pasta y el salmón. Finalmente ponemos la última capa de pasta, cubrimos con la bechamel y le damos el toque final con el queso rallado que más nos guste.

Dado que este plato debe ser gratinado, podemos prepararlo la víspera, y cuando lo vayamos a comer, lo metemos en el horno unos 15 minutos para calentarlo y gratinarlo.

1/1/08

Salpicón Villar


Ingredientes (por persona)

1 huevo
1 lomo de merluza
5 langostinos
1-2 hojas de lechuga
Sal

Salsa rosa
6 cucharadas de salsa mahonesa
2 cucharadas de tomate frito
1 cucharada de mostaza
1 cucharada de ketchup
1 cucharada de brandy

Elaboración:

Este plato resulta muy sencillo de elaborar mientras que su sabor causa sensación, su presentación es muy vistosa además. Es ideal como entrante.

Teniendo en cuenta los comensales que vamos a tener, compramos los ingredientes; la receta muestra los necesarios por persona.

Cocemos los huevos. Para cocer los huevos, han de ponerse en agua hirviendo con un puñado de sal; una vez que hayamos introducido los huevos en el agua, contamos 15 minutos desde que el agua vuelva a hervir; retiramos y dejamos enfriar en agua fría con hielo.

Cocemos los langostinos. Para cocerlos, han de ponerse en agua hirviendo con un puñado de sal; una vez que los hayamos introducido, contamos 3 minutos desde que el agua vuelva a hervir (si son congelados), con 1 minuto será suficiente si están frescos o descongelados. Transcurrido el tiempo, enfriamos en un bol con agua, hielo y sal.

Cocemos los lomos de merluza. Recomiendo utilizar los lomos de merluza de Pescanova u otros similares. Estos lomos son ideales para una ración y resultan de muy buena calidad. Par hervir la merluza, ponemos agua a hervir con sal y unas ramitas de perejil; una vez hierva, incorporamos la merluza, y contamos 5-6 minutos desde que el agua vuelve a hervir de nuevo. Transcurrido ese tiempo, enfriamos en un bol con agua, hielo y sal. Si cocemos en exceso la merluza, ésta se deshace y su textura no resultará agradable.
Picamos la lechuga –una vez lavada- muy fina, y la mezclamos con la merluza desmenuzada con la ayuda de la mano –si la merluza está bien hecha veremos como las lascas desgranan con facilidad-, los langostinos pelados y partidos por la mitad –reservaremos un langostino por persona para adornar-, y los huevos cocidos picados. Removemos todo conjuntamente y apartamos.

Para elaborar la salsa rosa, ligamos todos los ingredientes, en la proporción indicada, o variándola al gusto.

Para servir, podemos poner el salpicón en una copa de cóctel, con una cucharada de salsa rosa, el langostino de adorno y una hoja de lechuga. Otra manera sería emplatar con la ayuda de un molde, poner una cucharada de salsa rosa y adornar con la lechuga y el langostino. Ha de servirse frío.

Crepes verdes de espinaca rellenos de gula




Ingredientes:

Crepes
3 huevos medianos
200 g de espinacas
200 g de harina
½ litro de leche
Sal
Pimienta
Aceite de oliva

Gula al ajillo
600 g de gula
2 o 3 dientes de ajo
2 o 3 guindillas secas
4 o 5 cucharadas soperas de aceite oliva

Elaboración:

La elaboración de este plato no entraña gran dificultad, mientras que resulta muy atractivo a la vista y nos hará quedar muy bien con nuestros invitados.

En primer lugar conviene elaborar el batido para los crepes. Será necesario pues hervir las espinacas (congeladas) 10 minutos en agua y sal; para ello se pone a calentar el agua con la sal y una vez comience a hervir se añaden las espinacas. A partir de que el agua hierva de nuevo será cuando contemos los diez minutos. Las escurrimos y reservamos para que se enfríen.

En el vaso de la batidora ponemos las espinacas, la leche, la harina, los huevos y sal y pimienta al gusto. Batimos y cuando la mezcla esté homogénea estará lista para utilizar.

Para hacer las gulas, ponemos a dorar en el aceite los ajos cortados en láminas. Cuando hayan cogido color, tampoco conviene dorarlos en exceso, agregamos las guindillas desmenuzadas y la gula. Con la ayuda de un tenedor de madera removemos para que se haga del mismo modo por todas partes y estará listo para utilizar. Yo lo tengo al fuego entre 4 y 5 minutos. Tapamos para que no se enfríe y reservamos.

Para hacer los crepes, ponemos unas gotitas de aceite en una sartén cuyo fondo sea igual a un plato llano, y calentamos, cuando la sartén haya cogido temperatura, vertemos en ella algo menos de un cacillo de servir sopa, repartimos bien por el fondo y ponemos al fuego de nuevo. Si repartimos el preparado de modo que quede algo por los laterales, nos resultará más fácil voltear el crepe. Le daremos la vuelta cuando esté cuajado, y ayudados por una espumadera y nuestras manos.

Ponemos sobre el crepe unos 150 g de gula, y lo doblamos como una tortilla mejicana. Podemos adornar con unas láminas de ajo y una emulsión aceite y perejil.